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Noticias y trascendidos políticos de interés.
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El demoledor peso de la realidad |
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Publicado por Pepe Eliaschev (Original de - Diario "El Día" (La Plata))
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10 Dic 2006 16:16
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ESTO QUE PASA El demoledor peso de la realidad
Por PEPE ELIASCHEV
Como secuencia alocada de fotos que no requieren explicación, la Argentina va apilando momentos aparentemente dislocados, en una continuidad coherente, aunque subterránea.
De espaldas:
Todos fueron a Cochabamba, Bolivia, este fin de semana. Todos, excepto uno: Néstor Kirchner prefirió nuevamente su privilegiada soledad en la glacial Calafate. En Cochabamba, mientras tanto, el presidente boliviano Evo Morales era el asediado anfitrión de la Cumbre Sudamericana de Naciones, de la que tomaron parte Lula de Brasil, Alan García de Perú, Hugo Chávez de Venezuela, el recién electo Rafael Correa de Ecuador y Michelle Bachelet de Chile. Kirchner lo envió la tarde del viernes a Daniel Scioli.
La cita de Cochabamba era una ocasión excelente para dialogar mano a mano con los presidentes de la región, algo que la Argentina necesita.
El Gobierno se quedó conforme con recibirlo aquí a Chávez. Exaltado y exotérmico como siempre, el caudillo venezolano llegó a la Argentina con 80 millones de dólares para rescatar a la acorralada cooperativa lechera Sancor.
Con ese gesto, la Argentina pareció satisfecha respecto de sus aspiraciones de inserción y proyección internacional.
Papá Noel:
Chávez maneja un país con formidables ingresos por exportar petróleo. En tal sentido, la Venezuela de 2007 no se diferencia mucho de la de 1973, en cuanto a dependencia del oro negro. Ese año comenzó la explosión planetaria de los precios del crudo, con la hegemonía de los exportadores nucleados en la OPEP.
Desde que ganó sus primeras elecciones, en diciembre de 1998, sin haber hecho nada excepto seguir el curso de los acontecimientos, Chávez ha visto como el precio del petróleo pasó de 12 a 59 dólares el barril, un aumento del 392 por ciento en términos de la divisa de los Estados Unidos en solo ocho años.
Por eso, cuando la cooperativa argentina Sancor aceptó ser comprada por Adecoagro, controlada por George Soros, el venezolano, alertado por el gobierno de Kirchner, volvió a sacar la chequera y a destapar su lapicera. Sin mayores miramientos ni evaluación de riesgos, adelantó su oferta de 80 millones de dólares para el conglomerado lácteo argentino.
La operación todavía no está confirmada, porque se trata de un dinero a cuenta de embarques de leche, manteca y quesos por varios años, pero Sancor tiene segundos pensamientos sobre la factibilidad de la operación. Los cooperativistas temen que Chávez haya ofrecido el dinero como gesto mediático "solidario", pero sin considerar problema y limitaciones que caracterizan al mundo de los negocios.
Para la Argentina, el "Tío Hugo" sigue siendo de una munificencia deslumbrante, una suerte de pagador de última instancia que (casi) nunca dice no.
La realidad:
El gobierno argentino ya sabe que Botnia no se moverá de Fray Bentos y que la planta de pasta de celulosa es irreversible. Pretende ahora involucrar a la empresa finlandesa para que pacte con la Casa Rosada un maquillaje que le ayude a salvar la cara de una gestión, la de Kirchner, que se jugó entera a una resolución imposible, que Uruguay cancelara el mayor emprendimiento económico de su historia.
Sería feliz el Presidente si Botnia acepta construir un curso de agua que desvíe los efluentes lejos de la zona de influencia de la pastera y si las instalaciones industriales son de alguna manera "encubiertas" de gigantescos macetones de tierra con abigarrados montes de árboles y arbustos, a fin de impedir la llamada "contaminación visual".
Todo sugiere que en estos términos es donde se concentra la mediación del emisario español, consistente en que la Argentina admita que el emprendimiento Botnia/Fray Bentos es una decisión soberana del Uruguay cuyos efectos verdaderamente adversos sobre los intereses argentinos nunca pudieran ser fehacientemente verificados.
El gobierno argentino quisiera, al menos, poder decirles a los piqueteros entrerrianos que cuando se bañen en las aguas del Uruguay o se bronceen en sus playas en el verano de 2008, en lugar de una chimenea verán un horizonte verde.
Pero para el gobierno argentino, con un presidente que se sigue negando cerrilmente al juego de la diplomacia, como la ratifica su ausencia de la cumbre de Cochabamba, no será sencillo.
Los piquetes de Gualeguaychú, Colón y Concordia serán espinosos opositores a todo acuerdo que no contemple su autista negación de la realidad.
Así, las gestiones de España, encarecidas por el propio Kirchner al rey Juan Carlos, son por ahora un oscuro enigma de imprevisible fortuna.
Misma medicina:
La convocatoria clandestina a la asamblea que permita elegir al rector de la Universidad de Buenos Aires resultó la derivación de un disparate nacional de incalculables perspectivas.
No son más de 300 los militantes trotskistas y maoístas que mantienen en jaque a los 300.000 alumnos de la UBA desde comienzos de 2006, cuando concluyó el mandato de Guillermo Jaím Etcheverry.
El Consejo Superior tuvo que jugar a unas tristes escondidas con los vociferantes activistas de la FUBA, cuya representatividad es extraordinariamente anoréxica. Intimidatorios y vociferantes, los jóvenes del Partido Obrero y otras agrupaciones de la misma familia han tomado la guerra contra la elección de autoridades de la UBA como causa sagrada.
Al comienzo, con la evidente simpatía del gobierno, el trotskismo y los maoístas disparaban contra los candidatos surgidos del cuerpo de decanos, calificándolos de "schuberoffistas" y "fascistas". Con los meses, el Gobierno consiguió el armado necesario, una fórmula peronista encarnada en decanos enrolados en el oficialismo nacional, como el veterinario Rubén Hallú y el arquitecto Jaime Sorín.
Pero no amainó el nivel de la belicosidad fubista y la semana pasada un hombre del Partido Obrero, Santiago Gima, lo amenazó de muerte al arquitecto Sorín, que a su vez renunció a hacer la correspondiente denuncia judicial, a la espera de que el 18 de diciembre, en el edificio del Congreso Nacional, la Asamblea Universitaria, refugiada en el único edificio donde no podría producirse un copamiento de los trotskistas, lo proclame vicerrector.
Los fubistas ya anunciaron que convertirán a la Plaza del Congreso en el escenario de un enfrentamiento duro con la policía si las fuerzas de seguridad protegen, como corresponde, la sede del Parlamento.
El razonamiento de la ultraizquierda es surrealista: impidieron, con nunca más de 200 activistas, que la Asamblea Universitaria funcionase durante casi todo 2006, ocupando y cerrando instalaciones con cadenas y ahora dice que hacerla en el Congreso es violar la autonomía universitaria.
La formula Hallú-Sorín parece avalada por diez de los trece decanos, (excepto los de Agronomía, Medicina y Psicología). Los jóvenes del Partido Obrero y sus asociados califican a este acuerdo de nuevo "pacto de Olivos instrumentado directamente desde Balcarce 50, en las oficinas mismas del jefe de Gabinete Alberto Fernández".
Juegos políticos:
Eduardo Duhalde salió a apoyar, con notable destreza de cintura, la candidatura de Daniel Scioli a la Gobernación de la provincia de Buenos Aires, proyecto al cual se ha sumado como admirable lealtad el ingeniero Felipe Solá, cuyas ambiciones de gobernar el mayor distrito argentino por tercera vez consecutiva fueron derrumbadas por el severo traspié del kirchnerismo en Misiones.
Mientras tanto, ya instalado en su exilio del poder, Luis D'Elía parece más confundido que nunca: despotrica contra Alberto Fernández y sostiene que la relación de Chávez con Kirchner le pertenece a él.
Como van las cosas, D'Elía no tendrá más remedio que volver a cortar rutas, de la mano de la maoísta Corriente Clasista y Combativa y del trotskista Polo Obrero.
Si Kirchner apoya en Santa Fe a Rafael Bielsa como candidato oficialista a gobernador, la decisión será de altísimo precio. Tras cuatro años de bonanza en la región Rosario, todas las mediciones le dan muy positivo al intendente socialista Miguel Lifschitz: nunca menos del 65 por ciento. Hermes Binner, que fuera intendente, es diputado nacional y como candidato a gobernador por la alianza socialista-radical obtiene un inamovible 60 por ciento.
Retirado Carlos Reutemann de la competencia, el actual gobernador Jorge Obeid obtiene un rechazo del 35 por ciento de los rosarinos, que representan el 43 por ciento de los votos totales en la provincia. Binner fue, individualmente, el candidato a gobernador más votado en la provincia en las elecciones de 2003. De cada 100 rosarinos activos, 65 votarán a Binner, pero solo un tercio de la ciudad expresa abierta desaprobación por Kirchner.
Muchas fotos que exhiben una línea de continuidad: es inminente el comienzo de un año
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